El Parlamento guatemalteco revivió este martes 12 de febrero, la pena de muerte, suspendida durante seis años por un conflicto de interpretación legal, para poner freno a la violencia que ha hecho de este país uno de los más inseguros de América Latina.
La Ley Reguladora de la Conmutación de la Pena para los Condenados a Muerte fue promovida por el opositor derechista Partido Patriota (PP), con el objetivo de reducir los altos niveles de violencia que, según datos oficiales, a diario se cobra la vida de 16 personas.