El Condon No Basta En Contra Del SIDA




SIDA {focus_keyword} El Condon No Basta En Contra Del SIDA 2006 8 15 simbolo sidaInstituciones y ONG buscan en San Sebastián la forma de implicar a toda la sociedad en la contención de la epidemia.
Nadie imaginaba que la educación influyera tanto a la hora de utilizar un preservativo.

La detección de más de 3.000 nuevos casos de VIH/sida en España cada año, unos 200 de ellos en el País Vasco, revela que las formas tradicionales de prevención son insuficientes para contener el progreso de la infección.

La del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es una epidemia de transmisión sexual y está demostrado que, frente a ella, la única ‘vacuna’ eficaz y disponible es el uso del preservativo en las relaciones sexuales. Pero no basta.

Lo lógico sería pensar que tendrían que dejar de aparecer nuevos pacientes en países como el nuestro, donde existen amplias campañas de prevención, un fuerte movimiento social y disponibilidad de tratamientos. Pero algo falla, porque no es así. Casi treinta años después de los primeros casos, el sida avanza imparable también en España.

¿Qué está ocurriendo? Expertos en programas de intervención social y salud pública buscan desde ayer respuesta a esta pregunta en el segundo encuentro FIPSE sobre investigación social en VIH, un foro que se celebra en la Facultad de Psicología de San Sebastián. FIPSE es la Fundación para la Investigación y la Prevención del Sida en España, un organismo dependiente del Ministerio de Sanidad que, entre otras actividades, promueve todo tipo de estudios sobre la infección, desde muy distintos ángulos. El encuentro en la capital guipuzcoana, el segundo de estas características que se celebra, cuenta con el apoyo de la Universidad del País Vasco y de la ONG bilbaína T4.

Faltan aún muchas claves, según se puso de manifiesto ayer en la presentación de las jornadas, pero la principal respuesta ya se tiene. La dio Arrate Agirrezabal, representante de Universidad y de la agrupación T4. «La salud se gana y se pierde fundamentalmente en el entorno social y ésta es la clave para entender los orígenes de los problemas, su cuidado y su solución», afirmó.
Hospitales, centros de salud y campañas de prevención son necesarios, pero no suficientes.

Los expertos en salud buscan ahora el apoyo de las Ciencias Sociales, de la Sociología y la Psicología, fundamentalmente, para hacer frente a nuevos retos sanitarios.
Padres, hijos y sexo.

Quieren entender, por ejemplo, por qué personas que conocen bien los efectos devastadores de la enfermedad se niegan a utilizar un condón cuando mantienen relaciones de riesgo. O cómo se puede conseguir que la población inmigrante, con culturas muy distintas a la nuestra, entienda la necesidad de la prevencion. O algo que parece más sencillo y no lo es: cómo se logra que los padres hablen con sus hijos sobre sexualidad con absoluta naturalidad.

Nadie imaginaba hace 25 años que un acto mecánico como es ponerse un preservativo iba a ser tan complejo e iba a depender de tantos factores, como pueden ser los educativos y los religiosos, valoró el director del Plan vasco del Sida, Daniel Zulaika. Tenemos que valorar, sin duda, aspectos estructurales como la violencia de género, las desigualdades entre sexos, la inmigración o la vulnerabilidad económica de las personas porque existe gente que, aunque quiera practicar sexo seguro, no puede por una serie de circunstancias sociales, añadió.

La lucha social contra el sida tiene ante sí un amplio y variado catálogo de desafíos. Uno de los más relevantes es el de combatir el estigma que pesa sobre la enfermedad, que obliga a miles de pacientes a permanecer en el anonimato. Intimamente ligado a él, figura la necesidad de superar el rechazo social, un fenómeno que coloca a los afectados en situación de desigualdad en infinidad de ocasiones. Agirrezabal recordó ayer una de ellas: «El índice de paro sigue siendo mayor entre las personas seropositivas.

Via: www.elcorreodigital.com